Empezando a cocinar en Noviembre! Pimientos y carne con patatas y tortilla guisada

por | noviembre 16, 2013

pimiento hecho

Noviembre, estando ya tan cerca del solsticio de invierno (21 de diciembre) es de los meses menos favorables para cocinar con el horno solar en España. Poder hacerlo en este mes significara en el peor de los casos que se puede cocinar con un horno solar de cartón, al menos, durante la gran mayoría del año a 40º de latitud Norte.

De momento vamos paso a paso. Ahora lo que toca es ir probando en los días de sol que haya en esta primera quincena del mes, ya que noviembre es un mes de nubosidad y lluvias (en teoría), para ver como va respondiendo el horno.

En este post traigo dos experiencias exitosas de cocina con el horno solar en dos días diferentes; los pasados días 5 y 11 de Noviembre. Ambos días fueron luminosos y sin una sola nube en el cielo. También las temperaturas, como esta ocurriendo en los últimos meses en España, esta siendo más altas de lo normal, lo que sin duda ayuda a cocinar con el sol.  EN cualquier caso demuestran que el sol llega a principios de noviembre con suficiente potencia como para cocinar con el en un horno solar casero de cartón.

 

Día 5 de Noviembre: Carne con patatas y pimientos

Este día, viendo que había buen sol (la temperatura máxima fue de 18 ºC) y el día estaba totalmente despejado, me decidí a improvisar un guiso de carne con patatas, pimentón, perejil y vino blanco. Así que en un recipiente adecuado, puse todos los ingredientes, añadí aceite, lo revolví y fue todo directo al horno solar. Junto a la carne también puse unos pimientos embadurnados de aceite y con ajo seco en polvo para meter más masa térmica en el torno y probarlo en condiciones algo más exigentes.

ingredientes

Puse el horno al sol con la comida a las 11.20 horas. Normalmente a mi me gusta mas ponerlo dos horas antes del mediodía solar (que en estas fechas es hacia las 13 horas), pero entre preparaciones e imprevistos, muchas veces acabo poniéndolo de 20 a 30 minutos mas tarde. Con todo son todavía muy buenas horas para cocinar.

 

En el transcurso de la cocción, con las sombras ya acaparando la mayor parte del suelo, se hizo necesario mover el horno varias veces de lugar por el jardín conforme el sol se mueve por el cielo y va dibujando sombras diferentes.  Según iba esquivando las sombras, pude descubrir algo desesperanzado que hacia las 14.30 ya no quedaba lugar en el jardín al que mover el horno para que recibiera luz solar. Las sombras se proyectan tanto, que aun habiendo todavía buena radiación solar, ya no me quedaba espacio para cocinar en el jardín.  Es sorprendente como en estas fechas se nota la diferencia de proyección de sombras de un día para otro.  EL 31 de octubre podía cocinar en el jardín hasta las 16.00 horas o más, ahora las sombras me roban 2 horas…

 

COCIENDOSE

 

Por suerte, hacia las 14.30 el plato estaba perfectamente hecho con lo que no hubo mayor problema. La carne estaba deliciosamente tierna, como solo queda con las cocciones lentas, y las patatas totalmente cocidas.  Los pimientos estaban también suficientemente cocidos, aunque la verdad es que los podría haber dejado un tiempo más en el horno. El plato quedo muy bueno y de hecho de sabor y textura quedó mejor que la otra mitad de los ingredientes, que con la misma receta se hicieron a la olla a presión en un fogón convencional eléctrico.

pimiento hecho

 

carne hecha

 

Día 11 de Noviembre

Este día amaneció también óptimo para cocinar como el anterior; cielo totalmente despejado, sin viento y temperaturas altas para esta época del año (máxima de entorno a los 17ºC). Ese día, a fin de poner a prueba con algo más difícil el ingenio, me decidí a cocinar algo mas sofisticado. Algo que fuera necesario cocinar en varios tiempos y de manipular durante el proceso, lo que implicara abrir el horno solar. Mi idea era hacer una tortilla de patatas guisada. La forma de cocinar este plato es en parte igual a la descrita en la receta de tortilla de patatas del recetario de sitiosolar.com , solo que junto a ella se prepara un caldo (hecho con vino blanco, harina de trigo, cebolla, agua, tomillo y como experimento porque no tenia azafrán decidí echarle cúrcuma) en el que una vez terminada la tortilla se la sumergirá y se dejará cocinar un tiempo más. De esta forma la tortilla queda empapada de los sabores del caldo. Esta receta, al igual que la tortilla de patatas sin más, es originaria de España.

De nuevo empecé a cocinar pasadas las 11 (mas concretamente a las 11.17), unos 20 minutos más tarde de lo que me hubiera gustado. En realidad teóricamente se podría empezar incluso a las 10, ya que ya hay sol aprovechable, aunque no se si a esas horas tengo sol en el jardín.

 

Ingredientes puestos

 

De nuevo, y como ya es habitual a esta altura del año, tuve que estar muy atento al movimiento del sol, porque a estas alturas del año, las sombras se mueven cada vez mas rápido (ya note diferencia con respecto al dia 5) y si lo dejaba sin vigilancia, corría el riesgo de quedarse fácilmente a la sombra. Es bastante difícil calcular a ojo las sombras que un conjunto de árboles alrededor va a proyectar sobre un sitio, por lo que lo mejor es cada media hora echarle un ojo al horno para ver si sigue recibiendo sol.

A las 13.20 vi que las patatas estaban hechas (posiblemente llevaban un tiempo ya listas) y le añadí el huevo batido directamente en la sartén a fin de evitar perder calor y tiempo sacando y mezclando todo fuera del horno. El horno continuo funcionando mientras lo seguía moviendo esquivando las sombras. Como hacia casi las 14.00 tan solo, viendo que me quedaba sin acceso al sol, me vi obligado a hacer un artificio bastante aparatoso consistente en subir una mesilla sobre la mesa en la que habitualmente cocino para elevar el horno y seguir captando luz solar.

artilugio para captar el sol

El invento, de aspecto bastante estrafalario, me permitió ganar el suficiente tiempo para que el huevo terminase de cuajar y se hiciese la tortilla. En este punto y ya sin sol directo que aprovechar (aunque quedaban todavía al menos 2 horas de buen sol para cocinar), tenía por un lado la tortilla hecha y por otro el caldo listo. Así que sumergí la tortilla en el caldo y lo deje con el calor residual que quedaba en el horno.

tortilla de patatas lista

 

tortilla y caldo listo

Lo malo es que en ese punto y tal como estaban las cosas, no iba a poder cocer la tortilla en el caldo tal como exige la receta. Entonces se me ocurrió la idea de mirar en la parte delantera de la casa por si hubiera, por casualidad, algún punto con sol. En teoría el patio trasero en el que cocino es el que da mas o menos al sur con una desviación de nada menos que 45º. La casa cuenta con otro pequeño espacio delantero pero dado que la casa suele estar entre el pequeño espacio delantero y el sol, no esperaba encontrar nada de acceso al sol en esa parte, pero no perdía nada por mirar.

Contra todas mis estimaciones, al hacerlo tuve la agradable sorpresa de que en la entrada, caprichos de la geometría solar, había un pasillo amplio por donde se colaba la luz solar directa y que además tenia cielo despejado de obstáculos, según mi estimación del movimiento que tendría el sol por el cielo, por al menos unas dos horas.  Así que pude trasladar todo el equipo (mesa y horno) a la nueva ubicación y terminar allí la cocción tranquilamente. Con ello la tortilla se pudo terminar de hacer perfectamente como precisaba la receta.

horno en la parte delantera

La tortilla quedo muy jugosa y con una gran influencia del sabor del caldo. Muy rico. Eso si, como residuo del caldo, es decir lo que la tortilla no había absorbido quedo una pasta amarga de la harina con las especias y la cebollas. Creo que el amargor se debió a que el tomillo debió amargar el conjunto. Lo bueno es que no le traspaso nada de ese amargor a la tortilla, que la verdad es que estaba deliciosa.

tortilla terminada

 

tortilla en plato

Estas pruebas han dejado bien claro que incluso en estas fechas es posible cocinar los platos complicados con el horno solar. Eso si, hay que contar con un buen acceso al sol y por supuesto con dias soleados

2 pensamientos en “Empezando a cocinar en Noviembre! Pimientos y carne con patatas y tortilla guisada

  1. Stella Maris

    Hola! quería preguntar si en estos hornos de cartón es necesario cocinar en ollas o en algún recipiente cerrado. ¿Tuviste experiencia de cocinar sin la tapa de la olla o sea con el alimento expuesto? Mas que nada te pregunto que pasa en invierno porque en verano me imagino no habrá problema.Saludos!

    Responder
    1. Daniel Autor

      Hola Stella

      Para la mayoria de las preparaciones es necesario cocinar con un recipiente tapado (que no hermetico). Solo algunos alimentos que son secos o que deben cuajar se puede cocinar sin tapar. Esto es asi tanto en verano como en invierno. Asi por ejemplo en el libro, especifico en cada receta( y en cada tipo de alimento) si debe ir tapado o sin tapar

      Un saludo

      Un saludo!

      Responder

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