| 2
de Julio de 2009
Los
investigadores Jacinto Cortés Pérez
y Alberto Reyes Solís, de la Facultad de
Estudios Superiores (FES) Aragón de la UNAM
han desarrollado una persiana inteligente que se
abre y cierra en función de la temperatura
ambiente. Este sistema puede ser muy adecuado para
edificios sustentables que ahorran energía.
Las
persianas llevan incorporadas un material denominado
“con memoria de forma” hechos en Cobre,
Aluminio y Berilio y producido en México
por la FES y la UNAM . Los materiales con “memoria
de forma” una vez que han deformado recuperan
su forma original con un cambio de temperatura.
En el caso de las persianas, cuando la radiación
solar incide en las láminas de memoria, estas
se dilatan y hacen girar un engrane que provoca
que se abran. Cuando la temperatura vuelve a bajar,
las láminas se enfrían y se contraen
recuperando su tamaño inicial y volviéndose
a cerrar. De esta forma las persianas se abren en
la mañana con la radiación solar,
cuando la temperatura supera los 15 grados centígrados,
y se cierran en la noche cuando la temperatura baja
de los 8 grados.
Con
estas "persianas inteligentes", es posible
optimizar la captación de la energía
solar en edificios con arquitectura solar pasiva
y minimizar las pérdidas durante la noche,
obteniendo así importantes ahorros en sistemas
de climatización. De esta forma el calor
que ha ganado el edificio por el día se puede
mantener en mayor medida durante la noche. También
es técnicamente posible emplearlos para impedir
que entre un exceso de calor en áreas calurosas
y evitar el uso de sistemas de aire acondicionado
muy contaminantes y caros.
Existen
en la actualidad persianas que realizan funciones
similares, sin embargo requieren de sistemas muy
complejos y consumen electricidad. Este sistema
en cambio es enteramente mecánico y funciona
exclusivamente con la radiación solar que
recibe, con lo que no tiene costo alguno en su funcionamiento.
Los
investigadores que han desarrollado el sistema,
están a la espera de recibir apoyo económico
para desarrollar más prototipos y después
empezar a testarlos en viviendas con el fin de darles
una salida comercial.
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